Cuando llueve

Cuando llueve y vas caminando hacia la escuela es fácil pensar que hace un día de mierda. Nos hemos mojado tanto que la niña no se ha creído mi Tranquila que esto se secará. Mientras abrían la puerta de la guardería, con el niño en un brazo y el cochecito en el otro, me ha calado los calcetines, los tejanos de rodilla hacia abajo y la espalda. Llegar al trabajo tardando el doble y con la mitad de visibilidad no ha ayudado a que la sensación de empapada desapareciera.

Pequeños detalles de un lunes que no facilita el inicio de semana. Tonterías.

Qué suerte poder llevar los niños a la escuela, que la niña aprenda a llevar paraguas, que el niño mire hacia el cielo y diga Agua, que nos comuniquemos, que estemos vivos, sanos, siendo conscientes que cada día es un regalo y encima un regalo que me gusta y mucho.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: